lunes, 17 de noviembre de 2008

¿porque voy a llorarme?

¿POR QUÉ VOY A LLORARME?
¿Por qué voy a Llorarme?
Los árboles no lloran
cuando el hacha furiosa les hiere la madera.
Yo sólo he preguntado
si tu mano sombría
con nuestros troncos lívidos enciende sus hogueras.
Lloro a los que han caído porque son de mi bosque,
pero yo sigo erguido cantando en las tinieblas.
Pisando las cenizas heladas de su ruina,
avanzo hacia ese fuego soñado en que me esperas.
Soy joven como el mundo,
mas lloro desde siempre,
aunque todas mis hojas huelen a primavera.
Pero a mí no me lloro,
porque tengo mi viday su efímera carne
por Ti también se quema.

romance lento

ROMANCE LENTO
Mis manos acaricianel torso de la sombra.Desnudo por mis dedosse ha deslizado y tiemblaun palpitar lejanode luces y de nieblas...
Yo siento por mi cuerpoesa nostalgia hondadel silencio enterradodebajo de las piedras.
Un sollozar oscurose pierde en la penumbrade la tristeza fríaque el alma entera sueña...
El cielo brota muertoencima de la tierra.

soñaste un dia azul

SOÑASTE UN DÍA AZUL
Soñaste un día azul
un temblor,una hoja,una mano callada tocándote la frente
y los ojos purísimos del poeta encendido
mirando tu mirada perdida en la ribera.
Y esta palabra mía,que no fue mía nunca,dijo lo que no quise
y que tú no entendiste...Pero yo estoy aquí.
al otro lado mismo,esperándote igual,con los ojos abiertos
y mi mano callada tocándote la frente.

te busco

TE BUSCODéjame que, tendido en esta noche,avance, como un río entre la niebla,hasta llegar a Ti, Dios de los hombres,donde las almas de los muertos velan.Los cuerpos de los tristes que cayeron,helados y terribles, me rodean;como muros, encauzan mis orillas,pero tengo desiertas mis riberas.Yo no sé dónde estás, pero te busco;en la noche te busco y mi alma sueña.Por los que ya no están, sé que Tú existesy por ellos mis aguas te desean.Y sé que, como un mar, a todos bañas;que las almas de todos Tú reflejas,y que a Ti llegaré cuando mis aguasden al mar tus aguas verdaderas.

nacimiento

Nacimiento
de José Luis Hidalgo
Ha llegado la noche para todos:yo reclino mi frente en esta piedra,donde los siglos, ciegamente, pasan,mientras fulgen, arriba, las estrellas.Entre duros peñascos me arragazanlos brazos maternales de la tierra.Soy un hombre desnudo. Hoy he nacido,como una larga luz, en su corteza.Ni me muero, ni sueño. Abro los ojosy, extiendo mis manos verdaderas,toco el origen de mi ser humano,el vientre elemental que me naciera.Y, en la frente, la roca, su llamada,la vida en destrucción que, ardiendo, esperala voz de Dios que, sobre el mundo, clamay se rompe, temblando en las estrellas.

si supiera señor

Si supiera, Señor...
de José Luis Hidalgo
Si supiera, Señor, que Tú me esperas,en el borde implacable de la muerte,iría hacia tu luz, como una lanzaque atraviesa la noche y nunca vuelve.Pero sé que no estás, que el vivir sóloes soñar con tu ser, inútilmente,y sé que cuando muera es que Tú mismoserá lo que habrá muerto con mi muerte.

te busco

Te busco
de José Luis Hidalgo
Déjame que, tendido en esta noche,avance, como un río entre la niebla,hasta llegar a Ti, Dios de los hombres,donde las almas de los muertos velan.Los cuerpos de los tristes que cayeron,helados y terribles me rodean;como muros, encauzan mis orillas,pero tengo desiertas mis riberas.Yo no sé donde estás, pero te busco;en la noche te busco, y mi alma sueña.Por los que ya no están, sé que Tú existesy por ellos mis aguas te desean.Y sé que, como un mar, a todos bañas;que las almas de todos Tú reflejasy que a Ti llegaré cuando mis aguasden al mar de tus aguas verdaderas.

pesadilla


PESADILLA


¡Retorcedura de la carne,
espantosa sensacion
de una gota de plomo liquido
cayendo en la frialdad
del agua.

Si. Ese cristal roto quiebra
el aire. O tambien
la espada -- acero--
que se parte. Dientes duros
que no se doblan, y se rompen.
Latigazo en el silencio
de un ruido cualquiera
en el vientre
roto
de la Noche.
Tortura inmensa
la de esa serpiente, de frio,
en la carne, caliente.
Muros negros, de gritos
silenciosos, contra lo negro
en la Aurora olvidada
de Nunca.
Y de, pronto,
vacio
hacia dentro de uno mismo
-- cayéndose dentro__
en un pozo que no existe,
sin fondo
sin dimensiones
¡dónde?
¡DÓNDE?...

poema del dolor y el odio


POEMA DEL DOLOR Y EL ODIO


Gemidos largos por un corazon
roto y solo,
vacio.
Sentir esa rama de Otoño
sin hojas, seca y fria.
Dentro, sin paredes
viejas y sin risas.
Una alegria sola --corazon--
sin cristales y con viento,
sucio de agujas. Negruras
de chimenea antigua
y olvidada
de la vida. De chimenea
remota
y dormida
en una casa sin luces,
solida dentro,
que sueña al borde
de un camino oscuro.


El pecho. Un palacio
deshabitado
y solo.
Algo apretado, en medio,
fuerza ciega o desconocida,
sombra del corazon
sin cuerpo.
Soñar con un mar,
entero de Sangre.
O con un cielo
entero de Odio.
O con esa nube
que llena el aire de cuervos.
O con que hemos visto
ojos sin orbitas
que los contengan,
como un vientre; ojos sonambulos
que no miran
y ven. Candentes
de sangre sin derramar.
Querer que sea el mundo
una detación enorme.

Sangre.
Un mar, un cielo
de Sangre.
Los rios y los arboles son Sangre.

fuera de mi

FUERA DE MI


Sentir la vida doble:
placer de este momento.
Sentirse estar viviendo
en otro pensamiento.

Movimiento. Imagen
sin un sentir exacto.
Inconsciencia, capricho.
Sentir de nuestro cuerpo
se mueve en otro tiempo.
Vivir tan sin espacio
y tan sin nuestro arbitrio.
Ilota en un cerebro
en vibracion consciente.

Llorar una tragedia
a mi desconocida.
Besar quizá una boca,
gozarse en otro cuerpo...

Y, en los supra-conscientes,
en mundos que no sepa
hacer llorar, reir...
Materia inerte. Masa.
Emanacion continua
del gran cinematografo
de otro pensamiento.

Sentir la vida doble:
placer de este momento.
Sentirse estar viviendo
en otro pensamiento.

CORAZON IDEAL


CORAZON IDEAL


Un corazon
como una brasa cualquiera
de esas
que queman el aire por la noche,
que en un zarpazo desconocido
acapare las pasiones, todas,
y sea como el crisol
que las purifique.
Que sea de piedra,
o de niquel no sucio,
siempre nuevo y uno,
o como espejo sin mancha
que robe imagenes a lo vivo
y tenga ojos no suyos.
Como lumbre antigua
y con un camino de piedra
que no deje subir, de duro.
Que tenga siempre
esa desnudez
de desnudo reciente,
de desnudo que acaba de serlo.
Que sea todo hondo
y todo dentro,
que alguna vez,
en dimension nueva,
salido del limite de la forma,
mire fuera y encienda.

NOCHE EN EL PUEBLO


NOCHE EN EL PUEBLO

La soledad de mi mismo
gritando esta en el relente
preguntas de mil colores
y miedos de largo aceite.
Helada de punta fina
pone de blanco lo verde
y hay frios llenos de acero
y de cristales que muerden.
La noche huele a tomillo
de hogueras roto su vientre,
chispas en silencio oscuro
volando van a las mieses.
El pueblo con sus cubismos
parece blanco de nieve
y cambia sus mil esquinas
con mil sombras de paredes.
Los limites de mi carne
sueñan temblores y muertes
cuando atraviesan la noche
las sombras de unos cipreses,
Lejanos montes cerrados
entre la niebla se duermen
y, a la larga, por las calles
la luna tira paredes.

palabra

PALABRA

Busca la palabra,
una sola palabra,
la palabra exacta
que sea el grito del alma.
Los corazones la buscan
pero estan ciegos. La palabra
aún no es. Cuando sea
tendremos que encontrarla.
Busca,
Busca, poeta, la palabra.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

NO SÉ QUE RUISEÑOR

NO SE QUE RUISEÑOR....

A mi querido amigo Aurelio
oyendome cantar la noche
inolvidable del 25 de enero.


No sé que ruiseñor, no sé que pajaro
tenia tu garganta Aurelio.

Me cogiste con los dedos de tu voz,
y juntos, alla por el Silencio,
unidas por las manos nuestras almas
me abriste a un mundo nuevo.

Los momentos se agrietaban a tu grito,
por el teatro se derrumbaban sueños.
Tú, sólo, allí. El aire, solo,
abrazandose, llorando por tu acento.

Fuiste creando melodias enteras,
los minutos se quedaron muertos.
Ahora ni tu, ni yo ya, - solo tu voz-,
y, para mi, mundos y mundos nuevos.

Tejiste con las notas una jaula
de oro y mi corazon, dentro,
vibró a los acordes de la jota
que tú soltaste al viento.

No sé que ruiseñor, no sé que pájaro
tenia tu garganta, Aurelio.

LLORANDO ESTAN

LLORANDO ESTAN

A mi intimo Eduardo, para
cuando se enamore.


Llorando estan los colores
por tu paleta, Eduardo,
te estan pidiendo pinceles
pero tu no quieres darselos.
El azul te pide cielos
y el verde te esta gritando
que quiere prados y montes....
pero tu... ¡no quieres dárselos!
Dormidos estan los tubos
y los pinceles soñando
que su cabeza reposa
sobre duro lienzo aspero.
Yo no sé que espiritu pasa
por la soledad del cuarto.
La ventana grita luz.
El silencio es triste y vago.
Eduardo ya no pinta
¿que le ha pasado a Eduardo?
¡Como lloran los colores,
qué solo el lienzo en el cuadro!
Vuelve ya con tus pinceles,
olvidalo ya, muchacho,
¡lo peor para un artista
es estar enamorado!

ANTES


ANTES

Yo tambien hubiera querido antes.
Antes de que existiera tu cuerpo ni el mio.
Antes. Mucho antes.
Cuando el mundo aun no era.
Antes de que fuera lo blanco blanco y lo negro negro.
Cuando no habia forma ni limite
porque no estaba lo que pudiera contenerlo.
Cuando si hubiera habido un ojo, unos labios o unos pechos
se hubieran muerto porque estaban solos.
Antes. Mucho antes.
Cuando hubieran llorado los sexos
porque no tenian donde ser.
Antes de que existiera la Nada
y cuando el Vacio aun no era Vacio
porque no habia otra cosa que él mismo.
Cuando el vacio se aburria solo.
Entonces, cuando las palabras no fueron pronunciadas
porque no habia oidos ni labios donde ser.
Antes. Antes. Mucho antes.
Antes de que estuviera fecundada la madre del Tiempo.
Cuando solo existia un escalofrio sin nebulosas y sin soles.
ANTES DE NACER DIOS.

LA SOMBRA RETORNADA

LA SOMBRA RETORNADA
Dímelo tú, sombra,
tú que has estado.
¿Que pais era aquel
aquél de tu reinado?
¿Que àis era aquel
de los cielos gemebundos,
de las estrellas frias,
de los cadaveres helados?
¿Que pais.
Dime...

EL SUICIDIO DE LA SOMBRA

EL SUICIDIO DE LA SOMBRA

Hubieran sido necesarios catalejos
para buscar su cuerpo.

Andaba errante y sin sueño
por dentro de las paredes.
No pudo pararse en nada.
Llevaba encima del aire
dos manos ensangrentadas.
Los hierros y las piedras
le quemaban la lengua.
El viento y la tierra
le agrietaba los ojos.
Los ruidos de las ciudades,
el llanto de los niños
le desdoblaba los oidos.
Un dia se ahogó en el mar
con un pajaro muerto al cuello.

JOSE LUIS HIDALGO

LA SOMBRA DE LOS HIELOS

LA SOMBRA DE LOS HIELOS

Aquella sombra enfriada que lloraba por los mares del Norte
su tentativa de medusa fracasada,
su anhelo de ver
el vientre de las ballenas,
de vivir en la punta de los arpones.
Aquella sombra que fue siempre navaja cortante,
que no esperó del aire aquellas luces palidas,
que no supo alimentarse
nada mas que de osos celestes
y de huesos triturados sin ansia.
Si. Tuvo que escuchar algun dia
las canciones de los barcos de aceite
que imitaban las novelas de Julio Verne.
Tuvo que notar
porqué los mares de niquel
no son igual que los demas mares.
Pero nunca quiso doblarse al peso de los perros.

¡Triste sombra de los hielos!

LA SOMBRA ASESINADA

LA SOMBRA ASESINADA

Estoy guardando esta sombra asesinada
con una herida viva en la garganta.
No espero a nadie que me ayude
a buscar el cuerpo de esta sombra,
de esta sombra que yo no sé quien ha matado.
Con puñales de frio
la han clavado en el suelo.
Le han sorbido la sangre
no sé qué pulpos negros.
Soy el custodio de esta sombra,
de esta luz muerta sin penumbra,
muerta por alguien. Muerta.

LA SOMBRA SIN ECO

LA SOMBRA SIN ECO

Emparedada en el yeso
tan quieta estaba y tan fria
que crei que ya era muerta.
Le pregunté,
yo le dije....
Pero no me contestaba.
Le derrumbé en la cintura
las piedras de las ciudades.
Quise cortarle el silencio
con hachas hechas de aire.
Pero nada.
Le pregunté, le preguntaron:
en las esquinas del viento
mil virgenes desnudas,
debajo de las piedras
mil angeles celestes.
Paisajes, vientos y nieblas
le preguntaban.
Pero ella estaba muda,
no pudo decirnos nada.
(Nieves frias y calientes
en la soledad lloraban
largos sueños sin respuesta
con las cortinas echadas).

NECESARIO

NECESARIO

Siento ya en las venas la soledad de los mares en calma,
el grito destemplado de las horas,
de los cielos vacios,
y de los témpanos que el frio heló como navajas.

El aire tiene grietas y pequeños resquicios.
Las esquinas perdieron hasta sus angulos rectos,
sus silencios y calmas,
los sueños en espera de ultimos despojos.
La sangre ya es un coágulo de oscuro y viejo vidrio
que nunca se derrama
pero que ya se ha perdido,
que ya se ha perdido.

No veo la luz por ninguna parte,
no puedo mover
ni los ojos al blanco,
ni las piernas,
ni aún las manos, aunque el aire está solo;
per, sin embargo, sé que no estoy dormido
y que la tierra no me llama para darme gusanos.
Que mi cuerpo aun es mio,
aunque mi alma reposa en un refugio ausente.
Siento que una gota de fuego
enciende mi garganta,
mis oidos tan sordos,
mi pecho torturado
y mi sien de hombre libre.

Ya me he ahogado bastante en el perfil de las cosas,
pero ahora hasta el cielo me resulta pequeño,
me aprieta los parpados
y me dice palabras por dentro de los huesos.

Venid, amigos, venid
y decidme el nombre de estos astros apagados
que siento ya en la boca,
de este agua subterranes que busca su salida
por mis ojos sin llanto.

Decidmelo todo:
Que hiera el eco de vuestros gritos
mi pecho torturado,
mis oidos tan sordos,
mi sien de hombre libre.
Decidmelo todo, porque necesito saberlo.
Decidme quien me llama quemandose los labios,
doblandose los dientes,
abriendose la garganta.
De quien es esa voz que me llama sin habla
desde el fondo de los mares,
desde el fondo del vientre de todas las montañas,
de todos los mundos,
de todo el Universo.

Decidmelo, porque necesito saberlo.

LA SOMBRA DE LAS SOMBRAS

LA SOMBRA DE LAS SOMBRAS

Esas sombras de los túneles que no han llorado nunca.
Esas sombras que no hizo la luz,
que nadie vió moverse,
que solo conocen el gemido de los ferrocarriles.
Esas sombras tan tristes,
tan lejanas al aire.
Alli donde las piedras manan agua,
donde los lagartos nacen ciegos
por el peso de las montañas.
Alli, donde es menester
que las sombras devoren las llamas de los candiles
para poder mantenerse.
Alli, donde los ojos se enfrian
como un carbon apagado
caido en un charco de llanto.
Alli, donde hay arañas y pajaros enterrados
que se alimentan
de luces asesinadas.
Alli habitaba.
Alli estaba aquella sombra de las sombras.