miércoles, 29 de octubre de 2008

FOTOS DE JOSE LUIS HIDALGO

LA SOMBRA DESPERDICIADA

Las auroras de las tumbas se enfriaban
por la agonia de aquel monton de perros congelados
que te vio pasar tan suavemente,
tan sin huella.
Dime, sombra, por qué aquellos ojos podridos
no querian verte,
porqué huyeron a sus tuneles de hueso,
por qué huyeron a ese oscuro tuétano sin palabras,
sin heridas de llanto.
¿Por qué huyeron?
Alguien miró tu nocturno,
alguien te dijo...
Fue aquél cuyo cuerpo nadie quiere.
Aquel cuyo cuerpo desterrado
complicó de hielo la sangre de los pajaros.
Alguien miró tu nocturno.
¿Por qué miraron?


LA SOMBRA SIN CUERPO

¿Sombra de quien, de qué cuerpo?
No sé si de este cielo o de otro cielo,
de este aire o de otro aire.
Sombra.
O de otro aire.
Aquellos mundos vivos que tenias
alguien los ha apagado,
los ha hecho fallecer, los ha matado.
Aquellos cuerpos creadores
estaran convertidos en paisajes
ya sin sangre
ya sin agua.
Aquellos ojos que te vieron cuando viva
nadie sabe porque estaran cegados
con el cadaver de la luz en las entrañas.
Nadie sabe.
Aquellas manos que tocaron tus ausencias
se hicieron piedra con las muñecas cortadas
ya las venas frias.
Pero nadie sabe...


LA SOMBRA PRIMERA

Una sombra de carbunclo desterrado.
La puerta está cerrada. Silencio.
Sólo una sombra,
una sombra, yo no sé donde,muerta.
Las paredes del aire estan llorando
mil virgenes despeinadas
están llorando...
¡silencio!
Ya os he dicho que silencio.
Un sueño de cal y otro de hielo
construyen las paredes de mi cuarto.
Por mis plantas suben pronto mil temblores
subterraneos.
Recuerdo el frio sin auroras
fallecido en el viento hace mil años.
Recuerdo aquel crepusculo
oculto debajo de las piedras,
enterrado.
Pero solo la sombra,
la sombra del carbunclo desterrado.
jose luis hidalgo


EL CUERPO DE LA SOMBRA
Por estos muros frios he tocado esta sombra
movible en la humedad de estos musgos lejanos.
Mis dedos ya sintieron
los mundos que dejan en el aire
las bisagras que gimen entre todas las nieblas,
el quejumbroso acento de los perros perdidos.
Mis dedos ya tocaron
los perfiles ausentes de un muerto que no existe,
de un marmol escondido
ya nadie sabe donde.
No conozco tu cuerpo.
No sé donde se halla.
Pero sé que tu sangre es una baba que te cala los huesos,
que brota por tus ojos como vidrio disuelto
para mojar tus plantas.
Mi tacto ya está helado en el mar de tu sombra,
en esta sombra lamiente
que quisiera venir para estrechar mi pecho,
para ahogar mi garganta,
para partir mi cintura como cualquier gusano
y dejar que mi cuerpo se desespere y llore
y caiga gemebundo
para escupir mi sangre por este suelo negro.
Yo sé todo esto.
Pero no conozco tu cuerpo.
No sé donde se halla.
jose luis hidalgo



MIEDO

¡Estoy notando en la sombra
mil frailes encapuchados!
Las sabanas me dan frio,
madre.

Estoy oyendo pasos
por la alfombra. El aire
del cuarto está lleno de algo,
de no sé qué. Hay por el silencio
como una sombra. Largo
escalofrio en mi carne
¡y veo pies sonambulos!





TARDE DE LLUVIA

(impresion)

¡Qué de esquinas rotas,
ay, que de esquinas rotas
en el aire
por la tarde!

¡Qué relumbres de agua,
qué de ceniza en el cielo
de los cristales mojados.
Contra el viento.

¡Qué de hombres usados
por el gris de toda la tarde!

¡Oh, que aire de diamantes,
qué de vidrio disuelto
por la calle.

¡Cuchillos, esquinas rotas
toda la tarde!






ROMANCE DE UN BESO

Besé tus labios calientes
allá en los ultimos pinos,
tus labios llenos de flores
que temblaron por los mios.

Tus dientes de plata fina
se mostraron como lirios
que se estuviesen riendo
sin atreverse a decirmelo.

Me miraste, te miré,
te dije que te queria,
te fui diciendo al oido
lo que tu ya bien sabias.

Te pusiste de amapola,
te quedaste con ti misma,
despues te reiste y...
murmuraste que eras mia.

Nos besamos otra vez
dormidos con el cariño,
en un gran beso desnudo
de silencios amarillos.





IDA

No, no. De pronto
ya no eres tu.
Te siento aqui, a mi lado
y te miro en los ojos, si...
Pero no, tú no eres tú.
Te has ido de ti misma
y me quedo con tu ausencia...
¿Con que sueños?
¿Adonde?
¡Que lejania la tuya
ahora que estás a mi lado!
¡Qué frios más duros,
qué esquinas mas cortantes
las de tu silencio!

Estás, si, pero tú, no eres tu...









NUEVA

¡Qué largas las horas mias!
pero las tuyas ¡que cortas!
Qué tiempos nuevos y nuevos
qué instantes blancos y dulces,
qué de silencios redondos
-- los ojos entre los aires
callados siempre, besándose --
sentirte siempre tan nueva
tan renovada
tan entera y tan completa;
metida, llena de limites,
de formas, de lineas y
¡siempre tan nueva y la misma!







GITANA

(Homenaje de admiracion a Garcia Lorca)


Harapos rojos y verdes
te gimen por todo el cuerpo,
los tacones de tus pies
se van partiendo en el suelo
y son tus brazos serpientes
entre madejas de pelo.
La cuerdas de la guitarra
se te parten por el pecho
mientras dolores antiguos
te tiemblan por todo el cuerpo.
- los dolores de tus carros
en los que aullan los perros,
los dolores de tus horas
entre la luna y el cerro... --
El polvo de los caminos
abierto en todo tu cuerpo
viene hablando de olivares
y de los gitanos muertos.
En tus ojos hay tristeza
como de remotos sueños
¡tus ojos llenos de aceite
de olivares y de almendros!
¡Carne! Tu carne oscura
cobre entre lumbre de flecos,
carne tan dura y redonda
como si fuese un pandero.

¡Malaventura la tuya,
gitanilla de ojos negros,
bailando siempre bailando
y descubriendo secretos!










FUGA

El alma de los limites:
Belleza.
La forma, que aqui
estaba, ya no es
por este espacio.
El tacto que solloza
porque no encuentra
su masa.
El acero bruñido, el frio
que se clava de brillos
por unos dedos. Rios
de sensaciones
por la flor de la carne.
Tactos.
Tactos.
Tactos.
El alma de los limites:
Belleza.
La tengo, el cuerpo ya no es.
El alma, sólo el alma.










CANCION DEL MARINERO

(en un barco perdido, sin brujula, en la noche)


Dislocacion de los rumbos
en la estrella de los vientos.
¡Marinero, marinero
condúcenos pronto a puerto!

Su Norte roto en el aire
hasta el sur lanza lamentos.
Este. Oeste. El horizonte
no tiene su nombre cierto.

Veleta de mil esquinas
tu brújula, marinero,
tu brújula por el mar
entre la tierra y el cielo.

Las velas de nuestro barco
llorando estan en el viento.
Nuestro barco entre la noche
sonámbulo, marinero.

El timonel de este barco
tiene los ojos abiertos
y son sus ojos de vidrio,
de vidrio brillante y ciego.

El capitan por el puente
tiene el craneo de yeso
y el piloto se ha quedado
abierto todo en el sueño.

¡Nuestro barco ya no ve,
que nuestro barco está ciego!
¡Nuestro barco va llorando
que quiere llegar al puerto!

HIDALGO




VIENTO

Mil vientos de manicomio
volando estan por el aire

(mediadocena de locos
andan sueltos por las calles)

Un toro de tres mil cuernos
llamando está en los cristales

(¿quien pondra diez mil tapones
al viento para callarle?

Nadie se atreve a ponerselos.
Nadie. Nadie. Nadie.





SOLEDAD

Mi soledad anda sola,
vaga, inconcreta, sin termino,
llorando por las paredes
desnudas de mi aposento.
Se quiere meter aerea
por submarino telefono,
profundo, oscuro, dormido,
hacia puntos estrategicos.
¡Que miedo tiene a quedarse
alargada por el suelo,
quedarse muerta, perdida,
por donde lloran los pendulos!
Los rincones se me abren
con sus brazos siempre rectos.
El cuarto por la ventana
respirando está en el viento.
Pasan dos duros alambres
siempre inmoviles y quietos.

Mi soledad anda sola
Vaga... inconcreta... sin término....












DESPROPORCION

Yo no sé porque hay un limite en cada cosa.
No sé.
Que es esto de la curva y de la recta.
Porqué un arbol esta por el aire y de pronto se muere.
O porqué se queda desvanecido un silencio aunque no le
veamos el limite o sepamos donde lo tiene.
No sé porque una puerta puede aislar con su tapon todo un cuadrado.

No sé.
Porque hay cosas que estan juntas que no pueden ser mas.
Y porque no tendra su forma propia el odio o la tristeza.
Porque un corazon vive sin forma.
Yo no sé si acabará el infinito.
Pero un rio o una roca tambien acaban.
Y él quizá tenga su arquitectura, como todo.
Porque una lagrima es pequeña pero pudiera ser un mundo.
Y una estrella es grande, pero pudiera ser como una lagrima.

Debieran ser los mares los que cayeran en las lagrimas.
No comprendo la gran desproporcion de las cosas.
Porque el mundo debiera ser pequeño y una pasion como mil mundos.

No sé por qué una garra no es grande como la Historia
o como veinte siglos.
O un siglo no es solo un minuto.
No sé.
O una cabeza mas grande que un planeta, porque contiene a éste.
Un nervio de toro debiera ser como una nebulosa.
Y un desierto como un grano de arena.
Por eso las cosas estan tristes.
Y TODAS LAS COSAS LLORAN
LA DESPROPORCION DEL MUNDO.















1 comentario:

Unknown dijo...

Qué enorme poeta y qué maravilla de post. Muchísimas gracias, nieves. Juan andrés garcía román